En verano nuestra piel se ve expuesta a muchas agresiones diferentes. Empezando por el calor, el sol, el agua del mar o de la piscina y muchas otras agresiones externas. La piel se vuelve más frágil y sensible y uno de los síntomas más llamativos es su deshidratación.
Aunque hay que cuidar la piel todo el año es ahora cuando tenemos la oportunidad de aprovechar los próximos meses para darle los cuidados que necesita para que se pueda recuperar.
¿Qué cuidados necesita la piel?
El primer paso es la exfoliación, porque conviene renovar la piel. Es importante ver el estado de la piel para decidir el producto que hay que utilizar y en función del tipo de piel se aplicará con una mayor o menor periodicidad.

La hidratación de la piel es fundamental. Después de estar expuesta al sol durante el verano o pasar mucho tiempo en el agua, la piel pierde hidratación y es importante recuperarla. Las cremas hidratantes son los aliados perfectos en esta época. Además de una crema hidratante son necesarios complementos como los sérums y mascarillas, acordes a cada tipo de piel. Los productos hidratantes que se apliquen sobre la piel deben contener sustancias humectantes y ser ricos en lípidos siendo uno de los componentes más recomendados el Ácido Hialurónico.

