En cosmética bio, el objetivo de un tratamiento antiarrugas es acompañar a la piel en su ritmo natural, ya sea en la fase activa durante el día e en su ciclo de regeneración noctura. Algunos ingredientes naturales se distinguen por su capacidad para actuar en estas fáses cutáneas. Entre ellos, el aceite de Lavanda ocupa un lugar especial: calma, equilibra, protege y revitaliza y además de integra perfectamente en una crema antiarrugas, como la Crème Absolue, elaborada para alisar y nutrir la piel tanto de día como de noche.
El aceite esencial de Lavanda : un activo natural relajante
La piel alterna entre defenderse durante el día y repararse por la noche. El aceite esencial de Lavanda acompaña en estas dos funciones gracias a sus acciones múltiples: relaja, calma y prepara la piel para recibir los activos antiedad presentes en la fórmula. Su suavidad y su alto grado de tolerancia hacen que sea ideal para todo tipo de pieles.
Su suave perfume es muy relajante y favorece la relajación muscular que contribuye a mejorar el aspecto general de la piel tonificando durante el día y reconfortando durante la noche.
Uno de los principales beneficios del aceite esencial de Lavanda es su capacidad para reducir la sensación de tirantez y limitar las reacciones superficiales ligadas al envejecimiento prematuro.
El aceite esencial de lavanda bio favorece la microcirculación, factor clave para la oxigenación de los tejidos y una mejor asimilación de los activos. La piel está más receptcia a los extractos vegetales regenerantes y a los aceites nutritivos integrados en las cremas antiarrugas.
Un activo polivalente y bien tolerado
Este aceite destaca por su polivalencia : se adapta a todo tipo de pieles, desde la más seca a la mixta. Su suavidad permite realizar una acción antiarrugas global sin riesgo de irritación. Contribuye a mejorar la calidad de la superficie cutánea reforzando la sensación de confort y homogenizando visiblemente la textura de la piel.
¿Cómo actúa el aceite esencial de Lavanda sobre los signos de la edad?
Este aceite actúa de manera inmediata — efecto calmante, disminución de las tensiones —. A lo largo de los días, la piel gana resistencia, suavidad y vitalidad.
Experiencia sensorial que refuerza los resultados
La acción del aceite esencial de lavanda no solo tiene beneficios dermatológicos. Su fragancia sutil proporciona un bienestar que ayuda a adoptar la rutina de belleza. Una aplicación agradable y natural se utiliza con más regularidad, condición esencial para la eficacia de un tratamiento antiedad.
Una visión de tratamiento que forma parte de la filosofía PHYT’S
En PHYT’S, el valor de los ingredientes bio, naturales y respetuosos con el equilibrio cutáneo, forman parte del compromiso del fundador: fórmulas certificadas, activos vegetales efectivos y sensorialidad.
Los tratamientos antiarrugas de PHYT’S poseen esta sinergia de ingredientes que favorece la renovación cutánea, el confort y la protección contra los signos de la edad.
